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China y la UE compiten por la supremacía del hidrógeno

Venand Meliksetian a través de OilPrice.com,

No hace mucho tiempo, la transición energética era principalmente un concepto idealista impulsado por ambientalistas e investigadores. El impedimento más importante fueron los altos costos de las tecnologías limpias. El precio drásticamente reducido de los PV, por ejemplo, ha garantizado la atención global de la industria solar.

Una situación similar podría ocurrir con respecto a la producción de hidrógeno libre de emisiones, ya que China y la UE se están preparando para dominar el mercado.

El trauma de Alemania 

La industria solar en la mayor economía de Europa, Alemania, experimentó un auge espectacular a mediados de la década de 2000. Las energías renovables ocupaban un lugar destacado en la agenda de Berlín que apoyaba a las empresas con generosos subsidios. El éxito de estas políticas dio como resultado la fuerte presencia de empresas alemanas en el escenario mundial cuando se produjo una quinta parte de todas las células fotovoltaicas en el país europeo.

Sin embargo, la situación  cambió cuando el formidable complejo industrial de China adoptó la estrategia de Beijing con respecto al establecimiento de un sector fotovoltaico nacional. Desde mediados de la década de 2000, el país asiático ha experimentado un aumento notable. Varios factores apuntalaron el éxito de Beijing: el apoyo público, un gran mercado interno y un importante complejo industrial. La UE y Alemania han aprendido de sus errores y del éxito de China, que se está imitando hacia la economía del hidrógeno.

La estrategia de la UE.

A pesar de la crisis de Covid-19, Europa ha visto una oleada de anuncios del sector público sobre el inicio de una economía basada en el hidrógeno, tanto de instituciones nacionales como supranacionales. El principio rector es la destreza tecnológica actual de Europa y la comprensión de que su posición dominante podría ser fácilmente secuestrada nuevamente si las políticas necesarias no se promulgan a tiempo.

El gobierno de Alemania ha asegurado un lugar destacado para su futura economía del hidrógeno en los paquetes de estímulo económico destinados a mitigar las consecuencias financieras de la actual crisis de salud. Al menos 9 000 millones de euros se destinarán a estimular el desarrollo de tecnologías relacionadas con el hidrógeno. Además, cuando Alemania asumió la presidencia de seis meses del Consejo de la UE el 1 de julio, el ministro de Economía, Peter Altmaier, dedicó una parte significativa de  su discurso al hidrógeno verde .

Además, el "Acuerdo Verde" de la UE se dedica en parte a impulsar una economía continental de cero emisiones. La estrategia contiene un plan de tres pasos que ...

  1. ... comienza con la implementación de la producción y el consumo de hidrógeno verde en industrias como el acero, los productos químicos y las refinerías para 2024.

  2. En la segunda fase, las instalaciones se conectarán para crear 'valles de hidrógeno' para 2030.

  3. En la última fase, se unirá el punto de acceso y se creará una gran infraestructura europea de hidrógeno.  

La UE espera producir 1 millón de toneladas a partir de 6 GW de capacidad de electrólisis para 2024. Para 2030, esto debería haber aumentado a  10 millones de toneladas  desde 40 GW de capacidad. Solo Alemania contribuiría con 5 GW para 2030. Otros países, como los Países Bajos, también tienen la intención de contribuir y beneficiarse de la nueva economía del hidrógeno. Los holandeses tienen  una posición única  con acceso al Mar del Norte para la instalación de turbinas eólicas y una red de gas existente que podría reutilizarse con fines de exportación.

China en el espejo retrovisor

El fuerte apoyo de la UE a la industria del hidrógeno es un cambio positivo del pasado. Actualmente, empresas europeas como Siemens y Thyssenkrupp entregan una cantidad considerable de electrolizadores. Las empresas chinas, sin embargo, no se quedan atrás.

Aunque la UE sigue  liderando la industria  en términos de conocimiento y capacidad de producción, no puede darse el lujo de ceder. Para empezar, los chinos han demostrado que pueden implementar políticas industriales con una eficacia despiadada y dominar el mercado. Una clara desventaja es que Beijing aún no ha establecido una meta clara para una sociedad libre de emisiones para 2050, como lo ha hecho la UE.  

Según un  informe  de Cleantech Group, la estrategia de vehículos eléctricos de China podría usarse como una señal de advertencia para los competidores . Hace dos décadas, la electrificación de vehículos se convirtió en un objetivo industrial y una prioridad nacional. Actualmente, las empresas chinas lideran en ventas y capacidad de producción. 

Si bien se advierte a la UE que implemente las políticas correctas esta vez, la creciente competencia es una buena noticia para los consumidores y el medio ambiente en general. La atención actual para el hidrógeno sigue siendo una exageración que debe traducirse en resultados reales. La situación es muy prometedora ya que el apoyo público sigue siendo fuerte y la instalación de energía eólica y solar está aumentando, lo cual es una condición previa para la producción de hidrógeno verde. 

 

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