SAN SALVADOR (AP) — El Salvador anunció el lunes que decidió romper relaciones diplomáticas con Taiwán y establecerlas con China, en el golpe más reciente a una isla que Beijing ha tratado de aislar en el escenario mundial.
La decisión significa que Taiwán es reconocido como nación soberana solo por 17 países, en su mayoría pequeños y en desarrollo.
“Después de este cuidadoso análisis, anuncio que mi gobierno ha tomado la decisión de romper relaciones diplomáticas mantenidas hasta este día entre la República de El Salvador y Taiwán, y establecer relaciones diplomáticas entre la República de El Salvador y la República Popular de China”, dijo el presidente, Salvador Sánchez Cerén, en la cadena nacional de radio y televisión.
“Esto lo hemos comunicado formalmente a la parte de Taiwán”, agregó.
El Salvador se suma a los 177 países que han aprobado la Resolución 2758 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que reconoce la existencia de una sola China en la que el gobierno en Beijing es el único legítimo en representación de todo el país y que Taiwán forma parte inalienable del territorio, destacó el mandatario.
Hace unos meses, Burkina Faso y República Dominicana rompieron relaciones diplomáticas con Taiwán y las reanudaron o las establecieron con China.
Joseph Wi, canciller de Taiwán, condenó el martes la “diplomacia de los dólares” de Beijing para quitarle aliados a la isla con la promesa de brindar amplia ayuda financiera e inversiones.
La embajadora de Estados Unidos en San Salvador, Jean Manes, publicó en su cuenta oficial de Twitter que el país “está analizando la decisión de El Salvador. Es preocupante por muchas razones, entre las que se incluye romper una relación de más de 80 años con Taiwán. Sin duda, esto impactará nuestra relación con el gobierno. Seguimos apoyando al pueblo salvadoreño”.
Sánchez Cerén dijo que el canciller salvadoreño, Carlos Alfredo Castañeda; el primer designado a la presidencia de la República, Medardo González, y el secretario para Asuntos Legislativos de la presidencia, Francisco Rubén Alvarado, se encuentran en Beijing en misión oficial para firmar un acuerdo conjunto sobre el establecimiento de las relaciones diplomáticas.
Según el dirigente salvadoreño, se trata de un paso en la dirección correcta que corresponde a los principios del derecho internacional.
Esta decisión “permitirá grandes beneficios para el país y brindará extraordinarias oportunidades” para los salvadoreños, agregó Sánchez Cerén, quien recordó que China es la segunda economía del mundo y está en permanente crecimiento.
El izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se congratuló por la decisión y auguró que “esta relación será amplia, fructífera y mutuamente beneficiosa para nuestros pueblos y gobiernos”.
El presidente de la Asamblea Legislativa, Norman Quijano, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), calificó la decisión como “una traición para un país amigo. Lamentamos, condenamos esta actitud de un gobierno impopular como el de Sánchez Cerén” y advirtió que “esto va a tener graves repercusiones”.
“Vamos a buscar en la Asamblea Legislativa un pronunciamiento de las fuerzas democráticas para expresar nuestro rechazo por esta decisión y una disculpa al pueblo taiwanés por esta actitud nefasta”, manifestó.