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jueves, 3 de mayo de 2018

En Washington el paso Dominicano a favor de China Popular ha despertado las alarmas

En Washington el paso dominicano a favor de China Popular ha despertado las alarmas.
Por lo de China, los yanquis tienen al gobierno dominicano en salmuera ya la embajada estadounidense “está enviando señales” de su sordo disgusto, al reproducir un artículo del pasado 16 de abril, donde se arremete contra los métodos supuestamente non santos de como China Popular hace negocios y desde la capital estadounidense se advirtió que al Danilo romper sus lazos diplomáticos con Taiwán, “no contribuye a la estabilidad regional”.


El presidente Medina Sánchez, si cae en cuenta, su decisión sobre China y para decirlo suavemente, no fue nada airosa y sí políticamente inconveniente, pero la otra del Senado, es de una falta de tacto y sentido común, que asombra por el cretinismo que la acompaña  se hace evidente, que el primer mandatario no sopesó o prejuzgó mal, los efectos de su decisión, que como se ha visto, de golpe, a metido a la República dentro del torbellino sin frenos, de un EEUU de Trump, que de sutilezas y cuidos en el desarrollo de la alta política, no guarda la menor simulación, sino que abiertamente hace saber sus enconos o desagrados y siempre a golpe de un tuit, que casi siempre, el mencionado, siente como si el toque de una espada filosa que sabe desgarrar al ritmo que la mano que la guía quiera, le ha tocado y casi dejándole sin aliento.
 
 Por lo pronto, ya se sabe que el mismo gobierno estadounidense ha hecho saber y por diversas vías, su profundo desagrado a lo decidido por nuestro presidente y por entenderlo como una provocación respecto a la actual situación geopolítica mundial y de ahí, que desde el Potomac se ha advertido y lo que presagia serios nubarrones, que la decisión presidencial dominicana “no ayuda a la estabilidad”, así a secas y que puede significar muchas cosas.
Peor, que ahora queda la especie de amenaza a boca de jarro, que conociéndose como se las gasta el presidente Donald Trump, nadie podría presumir, que lo que vendrá será una poesía y sí una actitud nada conveniente, para un gobierno, que, en el noventa por ciento de sus pasos, tiene mucho que ver y su existencia inclusive, de lo que en un momento dado Washington decida.

           Pues si el presidente Medina Sánchez hubiese estudiado objetivamente todos los pros y todos los contras de llevar las relaciones comerciales con China Popular a nivel de lo más alto es la escala diplomática, seguro que habría demorado una decisión, que, objetivamente hablando, fue imprudente y totalmente innecesaria y casi hasta de sorprendente provocación política.  Lo que debe decirse o deducir, pues si bien EEUU se alarma de a duro con ciertas actitudes gobiernistas en países centroamericanos y sudamericanos proclives a siempre estar provocando a Washington, no lo es menos, que mantiene una vigilancia precautoria sobre los pasos del gobierno dominicano y en materia de este ser una especie de escudo de defensa a favor del presidente venezolano, Nicolás Maduro y desde cierto tiempo, también a favor de Cuba y sin mayores consecuencias, pero esto del domingo, de aumentar las relaciones con Pekín a nivel de intercambio de embajadas, sin duda, ha sido la gota que ha derramado la copa.

            Desde luego, no somos quienes, para decir o más bien deducir, que esto o aquello sucederá, pero cuando se conoce, que desde el 20 de enero de 2017, EEUU dejó atrás su política de contención, para entrar de lleno y tal como si fuera un gladiador dispuesto a batirse con cualquiera y en el terreno que fuere, que no haya mucho que especular y para entender, que el gobierno dominicano deberá atenerse a las consecuencias, de una acción, que perfectamente pudo esperar varios años más y no, que para colmos se formulara en un momento políticamente tan inoportuno en materia de las relaciones internacionales.

En este sentido, estamos seguros de que los dominicanos veremos de ahora en adelante un enfriamiento en las relaciones oficiales entre Washington y Santo Domingo, al tiempo que la decisión de Danilo favorecerá extraordinariamente al expresidente Leonel Fernández, quien de seguro y sorprendido, la verá llegar como caída del cielo.

            Todavía más, no debe descartarse, de que de algún modo y por más traído por los cabellos que pudiera suponerse, que el gobierno estadounidense y de buenas a primeras se muestre lisonjero con el expresidente o con uno que otro político criollo dispuesto a “sacrificarse” y con tal de recibir su bendición bienhechora. En cuanto a Danilo y ahora que también se le descubre como el autor y responsable de una vuelta a la Guerra Fría y directamente con EEUU y esto desde el punto de vista dominicano, que tampoco haya que descartar, que los amigos del Tío Sam le empiecen hacerle la vida imposible al gobierno peledeísta de Danilo.
 En otras palabras, no nos sorprenderíamos, si a partir de ambos hechos, para nuestro primer socio comercial, ni Danilo y tampoco Leonel y mucho menos Reinaldo (el presidente senatorial) podrían contar de ahora en adelante con el concurso y buena pró de Trump, es decir, del gobierno estadounidense en pleno y que, si nuestra deducción es la correcta, se verá como de buenas a primeras, otros políticos y de cualquier bandería pudieran ser visto y entendidos como presidenciales.

 Del otro lado y en lo que respecta al PLD en sí, con el otro acto tan irreflexivo como provocador y de cretinismo absoluto, que el Senado de la República escenificó ayer, al emitir una resolución, por medio de la cual, la cámara alta determinó la creación de una cosa llamada Grupo Parlamentario de Amistad República Dominicana-República Popular China, cuya finalidad, es la de “coordinar bilateralmente, instrumentos que propicien la solidaridad, cooperación, asistencia técnica, conocimiento e intercambios de aspectos puntales y de interés común”, objetivos que de suyo implican una intervención abusiva del Poder Legislativo en los asuntos propio del Poder Ejecutivo y en materia de la política diplomática y consular del presidente de la República, se terminó por provocar abiertamente a EEUU y lo que significa, que de buenas a primeras y por ser el secretario general peledeísta, el senador presidente de la Cámara Alta, para Washington y de ahora en adelante, no habría distinción entre partido y gobierno y con lo que de golpe y porrazo, coloca al ex presidente Fernández, en una incómoda situación y mucho peor que la que ya acaba de adquirir el mismo presidente Medina Sánchez.

            Ahora bien, otro punto que también sorprende y hasta desconcierta y porque los hombres de negocios no se manejan con demasiada liberalidad, es la serie de declaraciones en cadena que una serie de empresarios y la mayoría, con relaciones muy estrechas en EEUU o con grandes sumas de dineros depositadas en bancos estadounidenses y lo más significativo, casi la mitad, son ciudadanos estadounidenses nacionalizados o nacidos allí, quienes se pronunciaran aprobando totalmente la decisión de Estado tomada por el Poder Ejecutivo y destacándose hasta el paroxismo, “los buenos negocios e iniciativas que se podrán lograr con China Popular”.
Actitud, que agrava a mayor los agravios que en la embajada estadounidense sienten que no debieron de producirse y menos, cuando con que el gobierno le hubiese exigido a China Popular que cubriera el déficit que genera la ausencia de compras chinas de productos dominicanos, lo mismo que seguramente se mostrará como “logros de negociación” se pudo haber conseguido y sin la necesidad de alterar el status quo en las relaciones comerciales de los dos países.

Articulo completo aqui.
 http://porelojodelacerradura.com.do/el-presidente-medina-sanchez-si-cae-en-cuenta-su-decision-sobre-china-y-para-decirlo-suavemente-no-fue-nada-airosa/

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