¿QUÉ EL PLD ES UN INSTRUMENTO DE LUCHA A FAVOR DEL PUEBLO? - .

La Actualidad

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miércoles, 6 de julio de 2016

¿QUÉ EL PLD ES UN INSTRUMENTO DE LUCHA A FAVOR DEL PUEBLO?




Cuando el entonces presidente del PRD, Juan Bosch, renunció en 1973, de ese partido al que había ayudado a fortalecerse desde su exilio anti trujillista y con miras de crear otro partido -que en aquellos momentos- realmente debía de ser un instrumento de lucha a favor de la nación y como efectivamente, en sus inicios fue el PLD. Seguro que el respetado hombre público, jamás supuso, que 43 años después, este se había convertido en un partido dominado por una minoría de radicales y sectarios, que por nada del mundo deja que la militancia y membresía del mismo pudieran reivindicar la acertada y correcta propuesta política de Bosch.

            Sencillamente, no fue que los 18 mil miembros originarios del PLD a 1990, traicionaron a su fundador ni cosa parecida, sino que simplemente la naturaleza humana se encargó en hacerle ver a aquellos, que en la medida que la nación crecía y se desarrollaba económicamente y el PLD daba paso a ser un partido del sistema político, que en sus orígenes decía combatir, consecuentemente se daría una transformación mental en muchos de sus miembros y en particular dentro del comité político y en la medida que también ellos pasaran de pequeña burguesía a niveles superiores dentro de la sociedad y hasta devenir en lo que ahora es.

            No un simple partido, sino una extraordinaria entidad política reconvertida en una fuerte corporación política y económica, que sustentada en la riqueza y alto nivel y calidad de vida de sus ejecutivos, se ha reciclado como un partido elitista, pero de marca ideológica sectaria bien acusada y al extremo, de que a la fecha, el PLD está dando ciertas muestras de pretender y si la militancia y simpatizantes les dejaran, por reconvertirse en un partido de rediviva raíz caudillista a la vieja usanza nacional.

            Esta realidad. De que existen dos PLD. El de la jerarquía y el otro de las bases y la militancia y en el medio, un sector amorfo de sargentos políticos y quienes como profesionales de la política solo atienden a mantener la fortaleza partidaria frente a las demás organizaciones políticas y habiendo generado una formidable burocracia partidaria, que a su vez ha dado paso a una singular muestra de incipiente clase gobernante con ínfulas de dominio absoluto de la organización, sin duda que es un hecho que desvirtúa absolutamente la esencia boschiana de lo que era y debió continuar siendo el PLD original.

            A partir de esta realidad objetiva, el PLD es también un enclave de pequeña burguesía económicamente poderosa y la que, en base a sus propios intereses financieros y económicos, sabe correctamente, que, si suelta el partido para otras manos y otros grupos e intereses y hasta ideológicamente puros, tomaran el control de la organización y todos ellos, los individuos que detentan el control absoluto desde el 1996, podrían ser desplazados.

            De ahí, que, para preservarse y como asunto básico de supervivencia política, los miembros del comité político y todos, afortunados millonarios de nuevo cuño y actuando en función de clase política, generaran dos lideratos nacionales fuertes y siempre en pugna, pero estos, nunca fuera de control y como la mejor vía para canalizar las apetencias de cambios, de una membresía y simpatizantes cautivos, quienes soñando tal como si fuera posible que el PLD volviera al tiempo de los círculos de estudios y la composición de cuadros y en cierta forma, cansados del mismo grupo turnándose en el poder, facilitan así, que los choques internos puedan ser materializados hacia un oportuno desvío de confrontación directa con banderías políticas opuestas.

            De esta manera y en este tira y hala, aprieta y encoge, tanto Danilo como Leonel y como expresiones cimeras de los dos grupos que hasta ahora controlan al partido desde sus fuertes influencias dentro del comité político, mantienen una serie de esquemas y perspectivas de encuentros y desencuentros perfectamente también programados, que como ocurrió ayer, provoca confusión en el factor mediático y cuyos periodistas y mass media se entretienen creyendo ver dentro de los dos líderes hegemónicos, que estos siempre están en pugna, cuando la realidad objetiva indica, que los dos saben perfectamente lo que deben y tienen que hacer para que en ningún momento el PLD se les pudiera ir de las manos y de ese modo perder el monopolio del poder.

            Pero ocurre, que también en estos últimos veinte años, los sectores de opinión y de peso económico y fáctico, todos nos hemos dado cuenta, que el esquema de dirección peledeísta en su actitud bicéfala, siempre es el mismo y que de tan practicado y conocido, es un sistema del que ni siquiera los dos líderes partidarios han caído en cuenta que se ha anquilosado y que ni siquiera es una respuesta de esperanza para el país político no peledeísta y menos, para la plutocracia oligárquica en la que se sustenta la economía de mano de obra esclava y privilegios inacabables para un grupo que existe en este país y porque así el PLD ha entendido que puede controlar a la nación.

            Justo por ello ha sido, el resurgir de un ámbito contestatario no beligerante entre los diferentes grupos económicos y financieros, sus organizaciones de apoyo y entidades de la sociedad civil y quienes coinciden en entender, que al Gobierno del PLD y al mismo partido, hay que hacerle ver que República Dominicana, ni por asomo es la del 1996 y que ahora en el 2016, clama por una sociedad más abierta, políticamente evolucionada y en la que un solo partido no monopolice las corrientes políticas o compre o aprisione o corrompa a todo el resto de la nación y menos, que pudiera constituirse en una tiranía que ideológicamente atrase la evolución política natural de los dominicanos.

            Desde hace un año, las alarmas han sonado en toda la colectividad pensante y económica nacional, viendo como de improviso el PLD daba la impresión y alimentado por el afán internacionalista de Leonel, hacia un giro bolivariano de vieja raíz castrista, que en sus inicios se creyó que solo era el interés personal del presidente partidario, pero que transcurridas ya varias cumbres presidenciales con gobernantes bolivarianos, se ha visto o interpretado cierto tipo de inclinación, por parte de Danilo, de por lo menos darle aquiescencia a esa tendencia gubernativa cerrada anti estadounidense y que encabeza el chavismo venezolano.

            ¿Dónde se descubrió la inclinación?, que, desde hace seis meses, el presidente Danilo Medina Sánchez, ha autorizado la entrada por pelotones, de más de 70 exiliados económicos venezolanos, a la vez que como jefe de Estado y de Gobierno, los sectores de poder fáctico criollos, se han dado cuenta de cierto coqueteo hacia Maduro y con ese asunto de dejar que en este país opere el mayor centro de espionaje venezolano-cubano en el área.

          
  Además, se tiene en cuenta, que por el extraordinario resultado electoral por medio del cual el presidente electo arrasó en las elecciones, constituyéndose así en el poder político preponderante, que, si no se le advierte que no está solo, pudiera caer en la tentación de dejarse seducir por ese afán de la mayoría de los miembros del comité político por ser absolutamente gratos a los Castro y a Maduro y en lo que, tanto la plutocracia oligárquica, como la burguesía criolla y los sectores de poder y presión dentro del mundo económico, tienen suficientes dudas respecto a entender que esas imágenes del pasado pudieran ser de interés y ayuda para la evolución política dominicana.


            Precisamente, por ello es, que se ha advertido, que al nuevo gobierno hay que presentarle un núcleo duro, pero no inamistoso de poderes económicos, sociales e institucionales concentrados, para que el nuevo gobierno y menos el PLD, pudieran considerarse que están solos en la cancha y que como hasta ahora han podido hacer de todo y sin contar con una verdadera oposición, también ahora pudieran y definitivamente, pervertir la esencia de cambios que significa un voto aplastantemente mayoritario, pero para que la nación resurja democráticamente y de manera participativa y lo más igualitaria posible para sus ciudadanos.

          
  Para esta ocasión, existe la paradoja, de que el mismo hecho, de que Danilo logró más del 62 % de votación en las elecciones generales del pasado 15 de mayo, ese mismo factor le hace ver y es su fuerza propia, a los sectores de peso y hablamos del empresariado y el periodismo independiente, quienes ahora reclaman políticas más dirigidas a la nación, que solo a los peledeístas y como hasta ahora ha acontecido.

            En este sentido, se entiende que al Presidente electo se le debe dar a entender que la composición del nuevo gobierno no puede continuar siendo peledeísta y si participativa en grado amplio a los sectores nacionales no peledeístas y esto, avalado por la amplia votación a favor de Danilo por parte de dominicanos no simpatizantes del PLD.

            Desde luego, nadie desconoce que Danilo tiene todo el derecho del mundo a decidir cómo es que quiere que sea la composición de su nueva administración, ese es su derecho y nadie se lo discute, pero las fuerzas vivas nacionales si tienen derecho a su vez, a decirle que aguardan un gobierno menos sectario y solo a favor de un sector de la sociedad y una bandería política en particular como hasta ahora se ha conocido desde el 1996.

            Es por eso, que al escuchar las expresiones de ayer del millonario ministro de Estado de Interior y Policía, Ramón Acta Fadul, diciendo aquello y que ahora ni él mismo se lo cree, de que “este es un partido que lo fundó Juan Bosch, no es de nosotros es de todo el pueblo dominicano, es un instrumento de lucha para el pueblo dominicano”, en ciertos círculos de poder fáctico y económico se haya entendido a razonamiento a contrario, que los viejos marxistas doctrinarios que se mantienen dentro del comité político del PLD, pretenden volver a sus andadas y por encima de todo el mundo, querer imponer al PLD como si realmente fuera la cabeza de una dictadura política partidaria y que ante semejante pretensión tan atrasada políticamente, se debe estar ojo avizor y listos para salirle al frente. [DAG. Miércoles, 06 de julio de 2016. Año XIV. Número 5645].

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