UN TRIUNFO HISTÓRICO - .

La Actualidad

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domingo, 22 de mayo de 2016

UN TRIUNFO HISTÓRICO




Tras la victoria Danilo no... va por más
Medina cree que la campaña sin acusaciones falsas ni injurias personales dio sus frutos, en su caso y el de otros candidatos contrarios a su partido.

El reelecto presidente Danilo Medina, junto a su esposa Candida Montilla y sus tres hijas, disfrutaron felices de la fiesta de la victoria en su comando de campaña.
Para el Presidente Danilo Medina, su victoria apabullante del pasado domingo deja una enseñanza que debería aleccionar al liderazgo nacional: los pueblos asumen los mensaje positivos y rechazan la agresividad de las campañas vacías, sin propuestas y con golpes bajos...

Con esa reflexión --sin referir particularidades y reiterando que no volverá jamás a ser candidato presidencial, sin importar las circunstancias que se presenten en el futuro--, el Presidente Medina recibió a La Tecla el pasado miércoles en su despacho del Palacio Nacional, ya confirmada su victoria con el 62 por ciento del sufragio nacional.

Su máxima aspiración ahora es “que Dios me ayude a mantener la humildad y la sencillez” para poder cumplir todas las promesas de campaña y tener capacidad para orientar en cuatro años la transición hacia otro gobierno que quisiera siga siendo del Partido de la Liberación Dominicana.

Danilo estaba exultante, orgulloso de su partido, de sus aliados, de sus compañeros, de sus colaboradores, de sus amigos... “No es para menos, nadie jamás había alcanzado esa votación; para mí es un gran orgullo, pero también un serio compromiso con este pueblo”.

En ese momento recordó a su mentor y guía, Juan Bosch: “Don Juan también ha sido el más votado en unas elecciones: él ha sido el más grande, el más honesto, el más cabal de todos los políticos dominicanos...”

... Una pausa de segundos parecieron horas cuando comenzaba a quebrársele la voz mientras recordaba en medio del éxtasis de la victoria al fundador del PLD.

.... A horas del triunfo
Eran las 9:00 de la mañana del miércoles 18 cuando el Presidente Medina llegaba a su despacho del Palacio Nacional. Mi cita con él estaba pautada para las 9:30, pero me hizo pasar de inmediato a su oficina a pesar del gentío que comenzaba a llegar ya oficializado su resonante triunfo electoral.

De todas partes del país estaba llegando gente con intención de felicitarle a pesar de que la primanoche anterior sus seguidores pudieron verle en el acto de celebración de su comando de campaña de la avenida Sarasota donde improvisó un discurso que ha sido bien ponderado.

“¡Misión cumplida!”, fue su primera expresión al saludarme refiriéndose al resultado de una jornada electoral extenuante que en su caso le costó varios resfríos porque en diversas ocasiones tuvo que marchar bajo las lluvias por pueblos del interior, por calles y por carreteras polvorientas...

... Los efectos del virus gripal prolongado eran aún notorios ese miércoles temprano, lo mismo que su ostensible pérdida de peso debido a las largas jornadas políticas que en los últimos dos meses empezaban temprano en la mañana y concluían a veces hasta 15 horas después... Pero su satisfacción y alegría eran también notorias a simple vista.

Respondí su inusual saludo con natural confianza: ¡Nunca lo había visto tan feliz, Presidente!... Y me respondió:

“... No es para menos... Luchamos para este triunfo y el pueblo ha reconocido el esfuerzo y el trabajo de estos años... El compromiso ahora es enorme porque no podemos defraudar a la gente; estos cuatro años trabajaremos con más ímpetu, sin descanso, con mayor dedicación...

“... Mi mayor satisfacción es confirmar de nuevo que los dominicanos actúan con mucha inteligencia y plena conciencia al momento de elegir a sus gobernantes. Es lo que ha ocurrido también ahora”.

Los “números fríos”...
Ni el Presidente Medina ni nadie tenía los resultados finales de las elecciones el miércoles 18 a primera hora, pero extraoficialmente ya se sabía que la oposición había logrado tres senadurías y el PLD 29 si se incluye la de San José de Ocoa, ganada por el BIS, un partido aliado.

En Palacio ya se sabía que las senadurías definitivamente perdidas eran El Seibo, Puerto Plata y San Pedro de Macorís. Pero la mansión presidencial también manejaba la buena noticia de que en el nivel de los diputados el PLD y aliados lograron el ochenta por ciento de los escaños en disputa.

Más alentadores eran los cómputos en el nivel municipal, donde los aliados oficialistas tenían ganadas cerca del 90 por ciento de las alcaldías en todo el país, y aunque habían perdido la del Distrito Nacional, les alentaba saber que recuperaron la plaza de Santiago en control de la oposición desde el 1990 cuando la entregó su último alcalde, Jose Ramón -Monchy- Fadul.

“Fue una jornada exitosa --como ninguna otra--, para nuestro partido...”, comentó el Presidente mientras completaba la información sobre el escrutinio electoral en los tramos inferiores de elección.

Danilo valoró el extraordinario esfuerzo de la dirigencia nacional del PLD, desde el más humilde militante del interior hasta los miembros del Comité Político y del Comité Central que se emplearon “en cuerpo y alma hasta lograr este triunfo tan contundente”.

¿Reelección? ... ¡Jamás!
En estos tiempos de transformaciones sociales y políticas, Danilo Medina admite que una reelección presidencial es difícil y exige elevadísimos niveles de popularidad y de aceptación pública, factores difíciles de conjugar... Además, requiere un partido fuerte, bien organizado y con cohesión dirigencial.

Una de sus mayores satisfacciones ha sido poder llevar al PLD a alcanzar niveles sin precedentes no sólo en términos de votos --casi 2.5 millones de sufragios--, sino también que en términos porcentuales logró el 53.0 sin incluir las alianzas que suman casi medio millón de sufragios y alcanzan más del 9.0 por ciento de la votación nacional.

¿Esas cifras no pudieran considerarse una tentación “para volver por más” dentro de cuatro años...?, le pregunté a Danilo aprovechando su comentario sobre la elevada votación del PLD y fuerzas aliadas. “Diré todas las veces que sean necesarias que jamás volveré a presentarme a unas elecciones. Eso es definitivo”, dijo en concluyente y reiterada expresión de franqueza.

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EL DETALLE INADVERTIDO
Hay un detalle casi inadvertido para la mayoría de los observadores y analistas políticos, que no para la cúpula del gobierno: casi todos los candidatos de la oposición que resultaron triunfantes en los pasados comicios -- particularmente en el nivel municipal--, desarrollaron sus respectivas campañas sin injurias, sin descalificaciones, sin insultos...

El caso más emblemático se registró en el Distrito Nacional con David Collado y su equipo de campaña encabezado por Ito Bisonó, del Partido Reformista. Su tónica fue resaltar las cualidades del candidato y no los aspectos negativos de su contrincante, Roberto Salcedo.

Pero si faltaran otros ejemplos --comentaba ayer con La Tecla el ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta--, están los casos del municipio de La Vega y San Francisco de Macorís y la provincia de Puerto Plata, donde se impusieron los candidatos opositores en base a una campaña pro positiva. “En el extremo opuesto se encuentran el propio candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno, Luis Abinader, y los restantes seis candidatos opositores:  basaron la campaña en denuncias y acusaciones irresponsables y desconsideradas contra nuestro candidato y el resultado está a la vista de todo el mundo”, comentó Peralta, uno de los más allegados colaboradores de medina.

Ponderó específicamente los niveles de altura conque David Collado desarrolló su campaña, al igual que Alexis Díaz, en San Francisco de Macorís, y Kelvin Cruz, en el municipio de La Vega, lo mismo que el senador electo por Puerto Plata, el joven diputado José Ignacio Paliza.

“Ninguno de esos cuatro candidatos recurrió a la campaña sucia ni a las descalificaciones, ni al insulto, ni a la agresión de ninguna naturaleza contra sus oponentes... Y el pueblo premió esas conductas y comportamientos”, observó Peralta.

“La clase política dominicana --comentó luego el Presidente Medina--, debe asumir estos ejemplos para no incurrir en los mismos errores”.

¡Esa es una de las mayores enseñanzas del proceso que acaba de finalizar...!César Medina
Especial para Listín Diario
Santo Domingo

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