Elecciones en España: una incógnita hasta el final, quedara roto el bipartidismo. - .

La Actualidad

.

Click y Dona. USD$ 1.00

viernes, 18 de diciembre de 2015

Elecciones en España: una incógnita hasta el final, quedara roto el bipartidismo.

En la recta final de la campaña el Partido Popular (PP) se mantiene como primera fuerza, Podemos sube, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se sostiene y Ciudadanos se desploma en unas elecciones que mantienen el suspenso hasta el último momento.

El próximo domingo en España se celebrarán las Elecciones Generales para conformar un nuevo parlamento y un nuevo Gobierno. Las encuestas coinciden en el fin del bipartidismo PP-PSOE por la irrupción del Podemos y Ciudadanos. La participación y los indecisos marcarán las esperanzas de las cuatro formaciones de conformar gobierno.

Según todos los sondeos publicados esta semana, el oficialismo, el PP de Mariano Rajoy, será el que gane las elecciones aunque muy lejos de volver a obtener la mayoría absoluta con la que se impuso en 2011. También en que el PSOE no aprovechará esa pérdida de escaños de los conservadores. Esta vez el voto destinado a los partidos tradicionales puede no alcanzar el 50% del total. Muy lejos de los 73,4% que ambos sumaron en 2011 o de los 80,3% de 2008.

Podemos y Ciudadanos son quienes recogen estos votos perdidos. En el peor de los casos las encuestas les otorgan un mínimo de 15% de boletas. De confirmarse estos datos se abre un escenario nuevo en la política española: la agenda política no estará marcada por el PP ni el PSOE y ningún partido podrá conformar gobierno sin pactar con alguna de las otras formaciones.

La incertidumbre de qué puede pasar se sostiene hasta al final por las propias características del sistema electoral español. La primera duda es saber cuál será el margen entre el partido más votado y el segundo. En un sistema parlamentario la diferencia de votos es lo que determina las posibilidades de las fuerzas políticas de llegar a acuerdos con otros partidos.

La segunda incógnita es el orden que finalmente consigan los distintos partidos. Con una diferencia de 2% o 4%, según encuestas, entre el segundo y el cuarto hace difícil determinar en qué posición lleguen el PSOE, Podemos y Ciudadanos.

Esto último es importante, y esta es la última duda, porque en el sistema español una formación que alcance el segundo porcentaje de votos puede conseguir menos escaños que el tercero. En las jurisdicciones electorales más pequeñas es necesario un numero menor de votos para conseguir una banca, dicha prima ha beneficiado históricamente al bipartidismo.

En la campaña nadie quiso mojarse en cuanto a pactos post-electorales. No obstante en las elecciones regionales y municipales de este año en ningún caso PP y PSOE llegaron a acuerdo, en algunos casos el PSOE prefirió pactar con Podemos y Ciudadanos llegó a facilitar la investidura de PP y otros casos del PSOE.

Últimos sondeos “ilegales”

En la última semana de campaña está prohibido difundir encuestas por cualquier medio español. Por tanto, desde el vecino país de Andorra, El Periodic se salta la veda y hace pública cada día la evolución de la intención de votos. Los “trackings” muestran que la remontada que Pablo Iglesias vaticinó es real y alcanza el 20,4%, muy cerca de los 21% del PSOE. PP sigue líder con 26,2%, mientras que Ciudadanos se desploma al 15,9% de votos.

A tres días de las elecciones estos resultados preocupan tanto al partido naranja como al PP. La caída del socio natural de los conservadores podría facilitar la investidura de Pedro Sánchez o Iglesias.

Alta participación e indecisos

Cuando las elecciones son tan reñidas y expectantes la movilización del electorado es mayor. De acuerdo con el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) un 75,3% de los electores irán a votar el próximo domingo, una cifra que supera en casi cuatro puntos a los comicios de 2011. El mismo también arrojó al inicio de la campaña un alto grado de indecisos, un 41% de los encuestados.

Según el politólogo Pablo Simón, es difícil determinar a quién beneficia este aumento de la participación. Ante un clima de indefinición tanto la derecha como la izquierda puede movilizarse. “Lo importante es saber quién se está movilizando y fijarse qué barrio o regiones tradicionalmente de un color u otro van votar en mayor medida o menos. Por ejemplo, en 2011 en Andalucía votó menos gente en promedio y eso ya indicaba que el PSOE iba a tener malos resultados. Mientras que votaba más gente en Valencia y en Madrid donde el PP es más fuerte”, sostuvo Simón en una entrevista en el Intermedio.

Post Top Ad

Responsive Ads Here