Diez claves de un pacto histórico contra el cambio climático legalmente vinculante - .

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sábado, 12 de diciembre de 2015

Diez claves de un pacto histórico contra el cambio climático legalmente vinculante



    La meta de una limitación de las temperaturas a 1,5º respecto a la era preindustrial. El acuerdo en este punto ha sido especialmente difícil: Arabia Saudí, India y Brasil eran críticos.
    Se incluye la creación de un organismo internacional nuevo dedicado a las "pérdidas y daños", para compensar a los Estados más afectados por las consecuencias del cambio climático.

Los 195 países reunidos en París en torno a la Conferencia Internacional sobre el Cambio Climántico han ratificado hoy un acuerdo histórico que entre otras cosas busca lograr queue el aumento de la temperatura media del planeta a final de siglo por el cambio climático se quede "muy por debajo" de los dos grados con respecto a los niveles preindustriales

Tras casi dos semanas de intensas reuniones y numerosos tiras y aflojas de los negociadores y con posturas diferentes entre los países desarrollados y los que están en vía de desarrollo, el pacto ha sido posible.

El anfitrión, el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, anunció este sábado por la mañana que el pacto alcanzado será legalmente vinculante. El documento que se ha firmado identifica al cambio climático como "una amenaza urgente y potencialmente irreversible" para la humanidad y el planeta.

¿Pero cuáles son los objetivos y las claves del acuerdo?

1. La meta de una limitación de las temperaturas a 1,5º respecto a la era preindustrial. La propuesta ha sido impulsada con fuerza por Estados insulares, particularmente amenazados por el cambio climático. Sin embargo, no ha sido fácil avanzar en este aspecto, ya que países fuertemente dependientes de sus recursos petroleros como Arabia Saudí o grandes potencias emergentes, como India y Brasil, temen que una reconversión demasiado rápida de sus economías afecte negativamente a su crecimiento.

2. El acuerdo incorpora un presupuesto de 100.000 millones de dólares -90.966 millones de euros- a partir de 2020. Esta cantidad deberá ser revisada, como mucho, en 2025. Los principales frenos del acuerdo han venido ha sido nuevamente en enfrentamiento entre países pobres y ricos, estos últimos responsables del cambio climático.

El monto de 100.000 millones de dólares fue establecido en la conferencia COP de Copenhague de 2009, que fracasó para fijar un acuerdo mundial como el que está a punto de ser aprobado en la cita de París.

Los países en desarrollo han exigido desde entonces que ese monto, que consideran que no es ayuda al desarrollo, sea un mínimo y no el techo del compromiso financiero.

3. Una de las claves para el acuerdo es la grave situación. Las proyecciones científicas que sirven de base a los trabajos de la COP prevén que, con la actual trayectoria de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el aumento de las temperaturas podría alcanzar 4º a finales de siglo.

Pero incluso con un aumento de 2ºC, los científicos prevén efectos irreversibles, con fenómenos extremos frecuentes, la disminución de la productividad agrícola o la extinción de especies, si bien se considera que el planeta todavía se puede adaptar.

4. El documento recoge que en la segunda mitad del siglo debería llegarse a un equilibrio entre las emisiones de GEI provocadas por las actividades humanas (como la producción de energía y la agropecuaria) y las que pueden ser capturadas por medios naturales o tecnológicos, como por ejemplo los bosques o las instalaciones de almacenamiento de carbono.

5. El proyecto de acuerdo ha eliminado las referencias, presentes en borradores anteriores, al término "neutralidad de carbono", al que se oponían con vehemencia grandes productores de petróleo como Arabia Saudita.

6. Serán los países desarrollados los que lleven la iniciativa para reducir el efecto invernadero. Ellos tomarán la delantera en los recortes de emisiones de GEI en términos absolutos. Los países en desarrollo, que aún necesitan generar energía con carbón y petróleo, deberán ser animados a orientar sus esfuerzos hacia la realización de recortes.

El documento insta a los países ricos a respaldar los recortes de emisiones de las naciones en desarrollo.

7. En 2018, dos años antes de la entrada en vigor del acuerdo, los países evaluarán los impactos de sus iniciativas contra el calentamiento global y analizarán nuevamente sus planes de reducción de emisiones de GEI. Cuando el acuerdo cobre efecto, las revisiones de realizarán cada cinco años, a partir de 2023.

8. Los países desarrollados "proporcionarán" apoyo financiero a la reconversión energética de los países en vías de desarrollo y a enfrentar fenómenos relacionados con el cambio climático, como la intensificación de las sequías y los huracanes.

9. Se reconoce a las islas vulnerables al alza del nivel de los océanos y a los países pobres más expuestos al cambio climático el derecho a obtener respaldos para "prevenir, minimizar y reparar" las pérdidas.

10. En el documento se incluye la creación de un organismo internacional nuevo dedicado a las "pérdidas y daños", es decir, para compensar a los Estados que se verán más afectados por las consecuencias del cambio climático. El desarrollo de este nuevo órgano quedará para más adelante.

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